Malos olores, restos de productos aceitosos en el agua, una nube de humo o cientos de peces muertos que aparecen en un río podrían ser indicios que den pie a una denuncia y posterior investigación de una empresa por un delito contra el medioambiente. Si su empresa se llega a encontrar en esta situación y no está seguro de qué hacer, esta información es para usted.
Al igual que ocurre en otros escenarios, será fundamental contar con elementos técnicos y pruebas científicas que sustenten las acusaciones y puedan conectar la infracción o el delito con el presunto causante del impacto ambiental. Aquí es donde cobran peso acciones preventivas y de mitigación como el análisis de la calidad del agua y los suelos para identificar presencia de químicos o metales pesados, o realizar los monitoreos de la calidad del aire.
En el caso de que su empresa esté cerca de una situación así, pero no sea la responsable, también será importante prepararse y recopilar toda la evidencia posible para defenderse y desvanecer las acusaciones. Tome en cuenta que, hasta que todo se aclare, los posibles sospechosos del impacto medioambiental corren el riesgo de sufrir daños a su reputación o a sus operaciones.
¿Cómo surge un caso de este tipo?
Un caso medioambiental puede ser el resultado de un incumplimiento detectado en una inspección o de una denuncia presentada ante el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), el Ministerio Público (MP), la Procuraduría General de la Nación (PGN) o la División de Protección a la Naturaleza (Diprona) de la Policía Nacional Civil (PNC). Ejemplos habituales son industrias con licencias irregulares o que realizan actividades sin autorización.
Cuando un proceso de este tipo inicia, podrá dilucidarse por dos vías: la administrativa y la penal. En el primer caso, la infracción podría castigarla el MARN a través de multas o suspensión de actividades.
En caso de que durante la inspección se detecten indicios de un delito, el MARN trasladará el caso al MP, quien quedará a cargo de recabar la evidencia a través de una investigación del lugar. Allí documentará con fotografías y registros en los que pueden apoyarle instituciones especializadas como el MARN, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) o las municipalidades locales.
El proceso penal ambiental no solo busca sancionar sino también reparar. Empresas que actúan con transparencia, tienen estudio y licencia ambiental vigente, colaboran con las autoridades e implementan los mejores estándares medioambientales de su industria, tienen mayores posibilidades de resolver un caso a través de acuerdos de resarcimiento, sin llegar a un juicio y a una condena.
Cómo proteger a su empresa
Existen exigencias legales y medidas que toda empresa responsable debería implementar para prevenir problemas medioambientales. A nivel general, los documentos que las autoridades suelen solicitar son la Licencia ambiental y el Estudio de impacto ambiental. Además, en el caso de negocios o industrias que generen o administren aguas residuales, como las agrícolas, industriales u hospitalarias, deberán contar con un Estudio técnico de aguas residuales.
Operar sin los permisos ambientales ya no es solo un riesgo de multa. En Guatemala, el incumplimiento ambiental puede convertirse en una investigación penal que afecta directamente a las personas responsables de la empresa e incluso puede repercutir en la suspensión de operaciones y daño reputacional.
Otro punto importante será implementar medidas de prevención que disminuyan las posibilidades de enfrentar una contingencia medioambiental. Algunas de estas son revisar periódicamente el proceso de monitoreo del tratamiento de aguas, la generación de residuos o los vertidos que se realizan; capacitar continuamente al equipo operativo implicado en esos procesos; adoptar tecnología que tenga un menor impacto ambiental; y documentarlo todo para poder presentarlo en caso de ser necesario.
En el caso de que algún percance ocurra, es fundamental actuar rápido y poner en marcha medidas de mitigación. Lo primero será contar con un plan de mitigación ambiental y ejecutarlo para demostrar responsabilidad. Además, se deberá designar a un responsable ambiental para que defina qué documentos presentar y atienda a los inspectores en caso de una visita.
Por último, es recomendable consultar a un asesor legal ante cualquier notificación de las autoridades para ver qué acciones tomar. Recuerde, nunca debe firmar un acta sin revisión de un experto legal previa.
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