Un año más, la realidad macroeconómica de Guatemala se mantiene estable. Es innegable que los retos relacionados con la justicia, la infraestructura, la salud, la educación o la realidad financiera de las familias continúan. Pero tanto las cifras oficiales como las acciones de las instituciones y calificadoras de riesgo internacionales, que han mejorado la calificación sobre el país en 2025, ponen de manifiesto que desde el exterior se ve a Guatemala con buenos ojos. Aunque persisten amenazas y la situación podría cambiar si no se implementan reformas a leyes como la de Lavado de dinero.
A continuación, presentamos algunos de los indicadores más relevantes para la macroeconomía del país, y analizamos algunos factores para tener en cuenta en 2026.
Crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB)
Guatemala cerró 2025 con un crecimiento económico del 4.1%. El consumo privado, las inversiones y las exportaciones jugaron un papel importante en estas cifras, pero si hay un factor que parece que estuvo por encima de las expectativas fueron las remesas, que en 2025 crecieron un 18.7% con respecto al año anterior.
Estas cifras parece que estuvieron influenciadas por acciones del gobierno de Estados Unidos como las amenazas de deportaciones masivas y el impuesto a las remesas que entró en vigor en enero de 2026. Pese a eso, en el primer mes de 2026, las remesas siguen mostrando un crecimiento del 7.5% en comparación con enero de 2025.
Inflación
La inflación cerró 2025 en 1.65%, cifra similar a la registrada en 2024. Es importante recordar que, desde enero de 2024, el Instituto Nacional de Estadística (INE) utiliza una nueva metodología para calcular el Índice de Precios al Consumo (IPC). Esta ha sido cuestionada por algunos expertos, especialmente porque existe una percepción entre la población de que el costo de vida ha incrementado más de lo que dicen los números.
Tasa de desempleo
La tasa de desempleo en Guatemala sigue siendo baja, con apenas un 2% de la población económicamente activa desocupada. Sin embargo, es importante destacar que este año, 5.3 millones personas económicamente activas trabajaron de manera informal según la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos Continua (ENEIC) del INE. Esto equivale al 66% de la población económicamente activa.
Deuda pública
A diferencia de otros países de la región, la deuda de Guatemala sigue sin representar un gran riesgo para la estabilidad del país, ya que existe suficiente liquidez para hacer frente a los compromisos. Las instituciones internacionales recomiendan no exceder el 40% en la relación deuda/PIB y el 250% en la relación deuda/ingresos tributarios.
En la primera, Guatemala tiene suficiente holgura, ya que se sitúa en 26.8%. Incluso instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han afirmado que el país todavía tiene espacio para endeudarse, siempre que esos fondos sean utilizados para inversión.
En la segunda, hubo una disminución significativa entre 2021 y 2024, ese ratio pasó de 262.3% a 223.9%, respectivamente. A esto ha ayudado que los últimos cinco años, la recaudación fiscal creció más del 85%, pasando de Q60 mil 279.4 millones en 2020 a alrededor de Q112 mil millones en 2025.
Carga tributaria como porcentaje del PIB
Pese a que ha mejorado en los últimos años, la carga tributaria de Guatemala sigue siendo baja y está lejos del 15% o 20% que recomiendan algunos organismos internacionales para países en vías de desarrollo como Guatemala.
Esta falta de recursos limita la capacidad estatal para invertir en cuestiones de vital importancia para la población como infraestructura, educación y salud y afecta en las evaluaciones de las agencias de calificación.
Tipo de cambio
Desde 2023, donde se registró una muy pequeña apreciación, el Quetzal ha sufrido una muy leve depreciación, pero dentro de la estabilidad que le ha acompañado en los últimos años. En esta realidad influye la Regla de participación del Banguat, que fue ajustada en diciembre de 2025. Este es un mecanismo que se activa cuando el tipo de cambio fluctúa más allá de unos parámetros establecidos. Ahí el banco central interviene comprando o vendiendo divisas, para mantener la estabilidad de la moneda.
Balanza comercial
Durante 2025, las exportaciones y las importaciones de Guatemala aumentaron un 7.1% y un 6.5% respectivamente. Como ha sido la norma, la balanza comercial de Guatemala sigue siendo negativa, debido a que las importaciones, que alcanzaron US$34.6 millardos, superan por un amplio margen a las exportaciones, que apenas son de US$15.58 millardos. Es importante destacar que este año la brecha comercial ha sido más amplia con respecto a los últimos años.
Por productos y países, lo que más vendemos son artículos de vestuario, café, bananos y azúcar a Centroamérica, Estados Unidos y la Eurozona. Por el contrario, lo que más compramos son bienes de consumo no duraderos y bienes de capital para la industria, las telecomunicaciones y la construcción a Estados Unidos, la República Popular de China y Centroamérica.
Reservas monetarias
A diciembre de 2025 las reservas monetarias de Guatemala superaron los US$32 mil 700 millones, lo que supone un aumento de más de US$8 mil millones (+34%) con respecto al mismo periodo de 2024. De acuerdo con el presidente del Banguat, Álvaro González Ricci, es consecuencia de que el país ha recibido más dólares de los que requiere el mercado cambiario. Estos provienen principalmente de las remesas, las exportaciones y un Eurobono que el país colocó durante 2025. Esto fortalece la posición del país para hacer frente a sus obligaciones a corto plazo en caso de ser necesario.
Inversión Extranjera Directa (IED)
Las cifras de inversión extranjera aún no están confirmadas a diciembre, pero analizando lo registrado hasta septiembre y las expectativas de cierre del Banguat (US$1,875 millones), todo parece indicar que habrá un leve crecimiento con respecto al año anterior.
De acuerdo con los datos publicados hasta septiembre, el bloque formado por Centroamérica y República Dominicana lideran las inversiones con US$511.2 millones. Les siguen Estados Unidos (US$279.2 millones), México (US$182.4 millones), Países Bajos (US$125.2 millones) y Luxemburgo (US$112.1 millones).
En lo relativo a los sectores a los que se destinaron más fondos, los principales rubros siguen siendo los mismos que en 2024. Las actividades financieras y de seguros (US$639.1 millones) siguen liderando las inversiones, seguido por las industrias manufactureras (US$222.5 millones), el comercio y la reparación de vehículos (US$206.5 millones) y la información y las comunicaciones (US$202.7 millones).
Conclusiones
- La estabilidad macroeconómica sigue siendo una de las fortalezas del país, algo que le reconocen las calificadoras internacionales. Este es uno de los puntos fundamentales para lograr el grado de inversión.
- Es importante poner atención a los efectos que tendrá sobre la economía nacional los aranceles de Estados Unidos que quedaron vigentes y cuestiones como el impuesto a las remesas.
- La informalidad, la baja carga tributaria y la insuficiente inversión en infraestructura crítica siguen siendo un freno para enfrentar los altos índices de pobreza y desigualdad que existen en el país.
- Hay que ver el impacto que tendrá en la gobernanza del país los cambios de autoridades a lo largo de 2026 en el Ministerio Público, la Corte de Constitucionalidad, el Tribunal Supremo Electoral, el Banco de Guatemala, la Superintendencia de Bancos y la Contraloría General de Cuentas.
- Es fundamental que el país apruebe y ponga en práctica una nueva Ley contra el Lavado de Dinero y el Financiamiento del Terrorismo antes de la visita a inicios de 2027 del Grupo de Acción Financiera (Gafi). De no mostrar avances en esa materia, el país podría caer en una “lista gris” que incluye a las naciones que tienen deficiencias en sus medidas para combatir esas amenazas.
Publicado el 9 de marzo de 2026.